Selección de poemas de Cristina Peri Rossi

Entonces Adán la llamó (Evohe)

le puso nombres

dichoso le dijo paloma,

pez,

moabita

mármol

estatua que acaricio,

la llamó frío y nostalgia,

Adriana, pájaro,

árbol

y mi dicha,

le dijo arcángel,

adoradora,

la llamó espuma de los mares, cardumen, Ifianasa,

humen, montaña, lámpara

le dijo forma de mí pero más que nada forma,

ánfora, cortesía, dama amabilis,

ósculo, pie de camino,

le dijo doncella encerrada,

alabaré tu amor más que a los castillos,

le dijo amistad y fragancia,

la llamó voz de los valles,

eco de collados,

amiga mía.

pero ella nada oyó

porque El Señor la había hecho sorda.

Todos los días, cuando me levanto, primera tarea,

nombrarla.

Si me olvidara, ya no estaría, la habría perdido para

siempre

en las páginas de un libro que leyera ayer.

DEDICATORIA II (Evohe)

La literatura nos separó: todo lo que supe de ti

lo aprendí de los libros

y a lo que faltaba,

yo le puse palabras.

Selección de poemas de Cristina Peri Rossi | La Malinche
La uruguaya Cristina Peri Rossi

ESTRATEGIAS DEL DESEO (Estrategias del deseo)

Las palabras no pueden decir la verdad

la verdad no es decible

la verdad no es un lenguaje hablado

la verdad no es un dicho

la verdad no es un relato

en el diván del psicoanalista

o en las páginas de un libro.

Considera, pues, todo lo que hemos hablado tú y yo

 en noches de vela

en apasionadas tardes de café

-London, Astoria, Arlequín-

sólo como seducción

en el mismo lugar que las medias negras

y el liguero de encaje:

estrategias del deseo.

IN MEMORIAM (Estrategias del deseo)

Escríbelo

para que no perezca.

Escríbelo

contra el olvido.

Escríbelo

para retenerlo.

Fíjalo en palabras

runas del deseo

abecedario del amor

palíndromo de ama

ama la ama.

Y una vez escrito

una vez fijado en tinta

en papel

en caligrafía

en cuartillas

una vez clavado

retenido

encerrado en palabras

léelo.

Comprenderás entonces

que todo ha sido inútil:

la vida se nos escapó

entre las caricias

y los besos

como se nos escapó en palabras.

In memoriam.

DE AQUÍ A LA ETERNIDAD (Estrategias del deseo)

Descubrir a Dios entre las sábanas

-no en el templo fariseo

ni en la altiva mezquita-

sábanas blancas

sudario del amor que te cubría

manto sagrado

iniciar la bienaventurada ascensión

de tu piel a la eternidad

de tu vientre al círculo celestial

sentir a Dios en tus húmedas cavidades

en el grito vertiginoso

de la jauría de tus vísceras

saber

que Dios está escondido entre las sábanas

sudoroso

consagrando tu sangre menstrual

elevando el cáliz de tu vientre.

Descubrir de pronto que Dios

era una diosa,

última ascesis,

de aquí a la eternidad.

SÁBADO A LA NOCHE. (Estrategias del deseo)

A la madrugada solitaria

de viejos humos vagabundos

y andenes húmedos de esputos

salgo a caminar

huyo del silencio nocturno de mi cuarto

busco las luces

ah, los neones amigos: siempre ahuyentan

mis lobos interiores

mis fieras hambrientas

(mis Vallejos antepasados).

Voy en busca de algo

me pierdo en las estrechas calles del puerto

busco compañía

ah, las dulces drogas que desde Baudelaire

corren por las alcantarillas de las ciudades nocturnas

-Londres, París, Nueva York, Madrid-

ah, la carne desconocida

que vibra y se excita con la mirada.

Por fin encuentro un antro abierto

Una ergástula de placeres solitarios

el peep-show entre los árboles:

una librería abierta toda la noche

donde revolcarme entre los libros

gozar con versos de otros

y al final, llegar al orgasmo

con un poema autodestructivo de Allen Ginsberg.

PANAL (Estrategias del deseo)

Tu sexo es un panal

donde mil abejas laboriosas

liban una miel que se me queda entre los dedos.

EL ARTE DE LA PÉRDIDA (ELIZABETH BISHOP) (Estado de exilio)

El exilio y sus innumerables pérdidas

me hicieron muy liviana con los objetos

poco posesiva

Ya no me interesa conservar una biblioteca numerosa

(vanidad de vanidades)

ni colecciono piedras

botellas cuadros

encendedores

plumas fuentes —así se llamaban en mi infancia

las codiciadas e inasequibles estilográficas

Parker y Mont Blanc—

ni necesito un amplio salón para escribir

al abrigo de los ruidos de la calle

y de los ruidos interiores.

El exilio y sus innumerables pérdidas

me hicieron dadivosa

Regalo lo que no tengo —dinero, poemas, orgasmos—

Quedé flotando —barco perdido en altamar—

con las raíces al aire

como un clavel sin tronco donde enlazarse

El exilio y sus innumerables pérdidas

me hicieron dadivosa

Regalo lo que no tengo —dinero, poemas, orgasmos—

me dejó raíces al aire

como los nervios de un condenado

Despojada

desposeída

dueña de mi tiempo

Y con él tampoco soy avara:

sería ridículo pretender administrar

un bien desconocido.

Selección de poemas de Cristina Peri Rossi | La Malinche
Cristina Peri Rossi tuvo que exiliarse a España en 1972 y actualmente vive en Barcelona

XIV (Estado de exilio)

Ninguna palabra nunca

ningún discurso

—ni Freud, ni Martí—

sirvió para detener la mano

la máquina

del torturador.

Pero cuando una palabra escrita

en el margen en la página en la pared

sirve para aliviar el dolor de un torturado,

la literatura tiene sentido.

LO IMPRESCINDIBLE (Estado de exilio)

Uno aprende que lo imprescindible

no eran los libros

no eran los discos

no eran los gatos

no eran los paraísos en flor

derramándose en las aceras

ni siquiera la luna grande—blanca—

en las ventanas

no era el mar arribando

su rumia rompedora en el malecón

ni los amigos que ya no se ven

ni las calles de la infancia

ni aquel bar donde hacíamos el amor con la mirada.

Lo imprescindible era otra cosa.

PROYECTOS (Diáspora)

Podríamos hacer un niño

y llevarlo al zoo los domingos.

Podríamos esperarlo

a la salida del colegio.

Él iría descubriendo

en la procesión de las nubes

toda la prehistoria.

Podríamos cumplir con él los años.

Pero no me gustaría que al llegar a la pubertad

un fascista de mierda le pegara un tiro.

Si te gustó esta selección, te invitamos a visitar «La cabalgata».


Selección a cargo de: Juan Manuel Parra