Nociones generales del feminismo de María Jesús Alvarado rivera

Para María Jesús Alvarado Rivera la sociedad peruana de comienzos del siglo XX no era una excepción a la constante contradicción que impregnaba los países “modernos” del mundo occidental: ¿cómo era posible que sociedades que se hacían llamar modernas tuvieses aun leyes y hábitos sociales que subordinaban a la mujer a una posición de inferioridad? De allí, la joven María Jesús vio nacer una preocupación que la acompañó durante toda su vida: las mujeres debían ser preparadas igual que los hombres, sin diferencias en cuanto a sus derechos, y así, liberarse como miembros de la “sociedad humana”.

Desde esta premisa es evidente que el feminismo de María Jesús Alvarado estuvo marcado por un estrecho diálogo con otras corrientes e ideas del pensamiento occidental.  Es más, para la época los países latinoamericanos se acogieron a una noción de progreso, según la cual todas las sociedades seguían un mismo camino evolutivo, de modo que, buena parte de la mirada hacia el futuro estaba puesta aun sobre Europa. Así pues, desde el siglo XIX las ideas heredadas de la Ilustración estuvieron en el centro de los debates tanto en Europa como en América. Ahora bien, ese discurso ilustrado excluyó y oprimió a las mujeres desde la razón: ahora la subordinación de las mujeres ya no estaba justificada por un carácter religioso, sino por una supuesta inferioridad “natural”. Además, la institución de la familia burguesa tuvo como núcleo a una mujer-madre inferior y relegada a los espacios privados. No obstante, aun cuando los principios y las declaraciones de los ilustrados parecían tener por sujetos solamente a los hombres, tempranamente comenzaron a resonar voces de protesta que reclamaban y reivindicaban a la mujer basadas también en principios ilustrados como la racionalidad y el derecho natural.

Si quieres saber más sobre la vida y la obra de la escritora peruana, visita nuestra biografía de María Jesús Alvarado Rivera.

Nociones generales del feminismo de María Jesús Alvarado Rivera | La Malinche
Concejo Nacional de Mujeres del Perú, 1922. En la hilera de abajo en cuarta posición de izquierda a derecha, se encuentra María Jesús Alvarado Rivera

Así, como lo propone Margarita Zegarra (2014) el feminismo de María Jesús Alvarado significó leer la situación de las mujeres peruanas desde el positivismo, el evolucionismo, el laicismo y el patriotismo ilustrado. Así pues, el nuevo espacio que reclamaba María Jesús ponía a la mujer como centro del progreso social y de la evolución de la patria. Dentro de esta lógica, la autora propuso que el feminismo era una de las grandes evoluciones de las sociedades modernas y que, como tal, no podía ser detenido: hacía parte, entonces, de un movimiento mundial que ya no tenía vuelta atrás.

Hay que agregar que el feminismo de Alvarado estuvo profundamente influenciado por lecturas e interpretaciones españolas. Así, el krausismo, también conocido como la corriente de pensamiento de la Regeneración española, dejó una honda marca en su noción de sociedad: a partir de él, María Jesús propuso que el objetivo de todo movimiento social tenía que ser la evolución armónica de los pueblos. De modo que, para alcanzar dicha armonía la mujer debía estar en una posición social, económica y política igual a la del hombre. De este modo, el objetivo del feminismo consistía en la conquista de los derechos de las mujeres, para que ellas pudiesen acceder a todos los campos del trabajo y el saber con miras a desarrollarse como sujetos plenos y alcanzar la independencia económica. Vale la pena agregar que dichas conquistas suponían las condiciones de posibilidad para que las mujeres salieran de la tutela del hombre a la que, por muchos años y por la institución tradicional del matrimonio, habían sido relegadas.

En un hilo argumentativo marcadamente ilustrado y positivista, María Jesús defendió que la igualdad de los derechos entre los sexos era una premisa racional, en la medida en que la inferioridad de las mujeres no se fundaba en ningún principio científico, sino en un mero prejuicio social. Así pues, de la mano de Johan Stuart Mill –a quien probablemente leyó en la traducción que realizó la feminista española Emilia Pardo Bazán (1892)–, María Jesús propuso la tesis central de su feminismo: la educación es la clave para la evolución feminista, pues solo con ella pueden desmontarse los prejuicios culturales sobre la supuesta inferioridad de las mujeres y, así, ellas pueden asumir su rol central en el progreso de la sociedad.

Nociones generales del feminismo de María Jesús Alvarado Rivera | La Malinche
María Jesús Alvarado Rivera, la primera feminista del Perú

Nuevamente, la noción de progreso social estuvo ampliamente influenciada por el pensamiento español, así que María Jesús la entendió como una “regeneración moral del positivismo” en contra de la extendida “degeneración moral de la sociedad”. Allí, la mujer tenía una doble función: por un lado, hacía parte de la construcción social, de modo que tenía derechos civiles, jurídicos y políticos, según los cuales debía poder elegir y ser elegida. Por otra parte, la mujer-madre tenía el rol de educadora moral de sus hijos en una familia donde primara la armonía y la igualdad entre la madre y el padre.

Hoy el feminismo en sus diferentes corrientes teóricas y prácticas ha llegado a nuevos problemas y debates. Los derechos civiles y jurídicos de las mujeres ya no son necesariamente el centro de la cuestión, y los enfoques positivistas y liberales han sido ampliamente criticados. Sin embargo, el feminismo de María Jesús Alvarado no deja de interpelarnos por la valentía, la honestidad y la honda reflexión de la que fue fruto. María Jesús fue una mujer que en un entresiglo sudamericano marcadamente patriarcal sacudió el pensamiento social sobre las mujeres y dedicó su vida a pensar e imaginar un mundo nuevo, ese mundo que hoy seguimos deseando.

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