En diciembre de 1945 le fue concedido el premio Nobel de Literatura a la poeta chilena Gabriela Mistral a sus 56 años.
<<Prize motivation: «for her lyric poetry which, inspired by powerful emotions, has made her name a symbol of the idealistic aspirations of the entire Latin American world.»(«Por su poesía lírica que, inspirada por poderosas emociones, ha convertido su nombre en un símbolo de las aspiraciones idealistas de todo el mundo latinoamericano.»)>>. De esta forma, se constituyó además en la primera persona latinoamericana en ganar el premio a la literatura más importante del mundo.
Para ese entonces había publicado varias obras -libros, poemas y artículos-, entre las que se encuentran Sonetos a la Muerte, en 1914, Desolación, en 1922, Lecturas para Mujeres, en 1923, Ternura, en 1924, y Tala, en 1938, entre otras. Su talento y pasión por la poesía habían surgido 41 años antes, en una aventura autodidacta aferrada a los pocos libros a los que tenía acceso y que fue enriquecida gracias a la generosidad del periodista chileno Bernardo Ossandón, quien le dio acceso irrestricto a su biblioteca. Así, encontró con el tiempo las obras de poetas como Gabrielle D’Annunzio y Federico Mistral, a quienes admiraba. Con tan solo quince años fue publicado su primer texto, El Perdón de una Víctima, y entre 1904 y 1910 también lo fueron varias de sus primeras obras como La Muerte del Poeta, Horas Sombrías y Amor Imposible, que aparecieron en los medios locales El Coquimbo y La Voz del Elqui. De allí que haya adoptado años después el seudónimo de Gabriela Mistral, como reconocimiento a sus inspiradores.
Lee aquí algunos fragmentos de la obra de Gabriela Mistral.
Seguirían después del premio Nobel, Lagar, en 1954, Recados contando Chile, en 1957 y Poema de Chile, obra póstuma publicada en 1967, diez años después de su muerte, ocurrida el 10 de enero de 1957 en Nueva York, tras padecer cáncer durante sus últimos años.

La tragedia marcaría su obra en dos ocasiones, la primera en 1909 cuando se suicida Romelio Ureta, quien habría sido su gran amor hasta poco tiempo antes. Publicaría entonces los Sonetos a la Muerte, uno de sus más reconocidos poemarios y con el cual obtuvo la más alta distinción en los Juegos Florales de Santiago en 1914. La segunda ocurrió 34 años después, en agosto de 1943, cuando Yin Yin, un joven de 17 años con quien tenía lazos familiares de los cuales hay varias versiones y a quien ella consideraba casi un hijo, tendría el mismo destino.
Si quieres saber más sobre la maternidad en la obra de Gabriela Mistral, visita nuestro artículo: La voz de madre.
Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga nació el 7 de abril de 1889 en la pequeña Vicuña, ciudad capital del departamento de Elqui, en la provincia de El Coquimbo, al norte de Chile. De ahí su esencia campesina a la cual refiere: “La patria es la infancia, el cielo, el suelo y la atmósfera de la infancia…no puedo llevar otros ojos que los que me rasgó la luz del valle de Elqui; yo tengo un olfato sacado de esas viñas y esos higuerales y hasta mi tacto salió de aquellos cerros con pastos dulces o pastos bravos…”. Desde muy temprana edad se vinculó a la enseñanza, primero como ayudante desde que tenía quince años, y luego como maestra en la localidad de La Cantera, desde 1908.
Conoce más de la relevancia de la labor pedagógica en el pensamiento de Gabriela Mistral en el artículo: La mirada de Gabriela Mistral sobre la mujer: maestra y madre en los campos chilenos.
Su trayectoria pedagógica la llevó a recorrer varias escuelas de Chile, a viajar a México en 1922 invitada por el Ministerio de Educación, en donde participó en la reforma educativa de ese país, a Estados Unidos y a varios países en Europa. Llegó a ocupar cargos consulares en diferentes partes del mundo e incluso a representar al gobierno chileno ante las Naciones Unidas.
Referencias:
https://www.nobelprize.org/prizes/literature/1945/mistral/facts/
http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-7910.html
http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-7907.html

