Para que nos actualicemos con la literatura latinoamericana escrita por mujeres en La Malinche les traemos tres autoras y tres nuevas publicaciones. Tres autoras latinoamericanas (Argentina, México, Venezuela) cuyas más recientes publicaciones han sido incluidas dentro de la sección de reseñas en el último número de la revista Latin American Literature Today (LALT), una de las revistas con mayor influencia en el campo literario de Latinoamérica y Estados Unidos.
El cuerpo es quien recuerda (2022)
Paula Puebla ha publicado los libros Una vida presente (2018) y Maldita tú eres (2019) con el sello editorial argentino 17grises. En 2022 la editorial Tusquets edita su última novela El cuerpo es quien recuerda. Paula Puebla nació en Buenos Aires en 1984 es especialista en Gestión Estratégica de Diseño por la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Actualmente dicta talleres de narrativa y colabora en medios digitales con artículos sobre política y literatura.
La última novela de Paula Puebla aborda temas como la maternidad, la subrogación de vientres, los límites del cuerpo, y los mandatos de clase. El libro se ambienta en el año 2025 y cuenta la historia de tres mujeres, desconocidas entre ellas, pero unidas como eslabones de una misma cadena de producción y demanda, la mercantilización del cuerpo y la gestación como negocio. Es la historia de Nadiya, madre productora, que lleva una vida pariendo bebés en Ucrania; Victoria, exmodelo famosa, que no soporta el paso del tiempo y la presión de lo que calla, madre consumidora; y Rita, joven y adinerada, hija producida, “hija de la técnica”.
No sólo es la actualidad de sus temas lo que hace llamativa a la obra. También, como dice Francisco Bitar, escritor argentino, la novela se enmarca en el género de la ciencia ficción con esta pregunta: ¿en qué punto los relatos del género cambian a medida que nos acercamos al tiempo de su realización? En palabras de Bitar: “¿Cuál es ese tema hoy, según El cuerpo es quien recuerda? La proscripción de la única responsabilidad necesaria, la que desencadena mis potencias, mi alegría, mi locura. Faltarle, por omisión o distracción, resulta en la forma más penosa de la cobardía” (“la cobardía es la pandemia de la época”, dice Rita, y “ojalá nos mate a todos”).

El amor que nos queda (2022)
Fernanda Reyes Retana nació en Ciudad de México 1966 y es autora de tres novelas Cortar una jacaranda, Al encuentro del norte frío y El amor que nos queda. Estudió relaciones industriales en la universidad ITESO de Guadalajara y cuenta con una maestría en humanidades con mención en Literatura de la Universidad Adolfo Ibáñez de Santiago de Chile.
Su última novela se ambienta en Guadalajara y gira alrededor del amor, la disputa y el desengaño entre un núcleo familiar resquebrajado por la muerte de un miembro cabeza de familia. La abuela Lucía ha muerto y los hermanos Martínez tendrán que enfrentarse a ofensas, traiciones, amenazas al descubrir la fragilidad de ciertos lazos familiares.

Luces altas luces de peligro (2022)
Gladys Mendía es escritora, editora y traductora. Nació en Venezuela en 1975; ha publicado ininterrumpidamente obras poéticas desde 2004, como traductora se destaca su trabajo con la antología poética de Roberto Piva titulada La catedral del desorden (2017), y como editora es fundadora de la Revista de Literatura y Artes LP5.cl y de la editorial LP5 Editora. Además, en el año 2004 fue cofundadora de la Furia del Libro (Feria de editoriales independientes, Chile).
Los poemas en su último libro de poesía Luces altas luces de peligro “nos advierten del desastre, ese tiempo suspendido, “siempre por venir, siempre pasado”; parafraseando a Blanchot, Gladys Mendía busca el lenguaje que se acerque a describir ese lapso que transcurre sin nosotros. Poemas en verso o en prosa, de estructura quebrada, que reflejan paisajes poblados en desorden, una ciudad en permanente construcción, “un continuo que nos devora” en palabras de Susanna González Turigas.
“Los poemas se intercalan con insinuantes fotografías de escaleras. Si se sube o se baja es cuestión de perspectiva, lo importante es habitar el lugar en el que cada uno oficia su liturgia. Anudar o desanudar, ascender o descender, al fin y al cabo, una escenificación, reflejos. Somos la materialización de la pregunta que la muerte se hace a sí misma, “nosotrxs somos la muerte preguntándose/ qué es la/ muerte”, nos dice la poeta. “Vivamos plenamente, pues, el tiempo en que ensaya su respuesta”.

Por: Samuel Colmenares
Referencias: https://latinamericanliteraturetoday.org

