En 2004 un jurado presidido por José Saramago le otorgó a Laura Restrepo el Premio Alfaguara de Novela –uno de los reconocimientos más importantes de la narrativa en lengua española– por su libro Delirio. Desde entonces, la colombiana obtuvo un gran renombre internacional, siendo reconocida como una de las autoras más notables del continente y del mundo. Hoy Delirio sigue siendo el centro de su prestigio, y con justa razón. De todos modos, vale la pena sobrevolar toda su trayectoria como escritora y rescatar obras que merecen tanta admiración y homenaje como su famosa novela de la locura.
Laura Restrepo nació en Bogotá en el año de 1950. Tempranamente descubrió su amor por la literatura y cuando apenas tenía nueve años escribió su primer cuento. Allí donde Restrepo se encontró por primera vez con la escritura, quedó erigida la vocación que guiaría su vida. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de los Andes e hizo un posgrado en Ciencias Políticas. Al terminar sus estudios, trabajó como docente de literatura en la Universidad del Rosario y en la Universidad Nacional de Colombia.

En 1983 Restrepo vivió uno de los momentos decisivos de su carrera: fue designada por el presidente Belisario Betancur como miembro de la comisión negociadora de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla M-19. Las experiencias que allí tuvieron lugar quedaron consignadas por escrito en lo que años después publicaría como un reportaje titulado Historia de un entusiasmo, un texto que, por su contenido político, le trajo varias amenazas de muerte. A raíz de estos hechos, la escritora tuvo que exiliarse por varios años en el extranjero hasta que finalmente pudo regresar a Colombia en el año de 1989.
En cuanto a su carrera como escritora, Restrepo ha tenido dos facetas fundamentales. En primer lugar, ha pasado por varias revistas importantes en calidad de periodista y columnista. Por ejemplo, escribió largos años en las revistas colombianas Cromos y Semana y en las publicaciones mexicanas La jornada y la Revista Proceso. En segundo lugar, Restrepo ha concentrado su talento creativo en la escritura de novelas. Su primera novela fue La isla de la pasión (1989), a la que siguieron Leopardo al sol (1993), Dulce compañía (1995), que le valió el Premio Sor Juana Inés de la Cruz en 1997, y La novia oscura (1999), un libro alabado por la crítica literaria que lo catalogó como una “novela total” en la que Restrepo alcanzó su madurez como escritora y en la que consolidó uno de los temas centrales de su obra: la mujer.

Este año Restrepo publicó su novela más reciente, Canción de antiguos amantes, en la que aborda el problema de la migración en África desde la historia de la Reina de Saba. Próximamente, La Malinche la tendrá entre sus recomendaciones. Por ahora, disfrutemos y deleitémonos con la excelente pluma de Laura Restrepo:
“Y sin embargo sus ojos brillaban, eso lo recuerda Aguilar con claridad, que al fondo de ese cuarto y desde ese rincón, ¿desde esa improvisada cueva?, los ojos de Agustina brillaban, con un destello malsano pero brillaban, como si la anemia que la agotaba no hubiera podido quebrantarle el ardor de la mirada, más bien por el contrario, en medio del súbito deslucimiento de su persona percibí en sus ojos un desafío que amedrentaba, un algo perturbador, de excesiva vibración, que hizo que mi mente evocara la palabra delirio”.
Delirio, 2004
Por: Laura Lucía Urrea

